3

NOVENA

MARÍA MADRE GUARDIANA DE LA FE

PRIMER DÍA

MARÍA, MADRE, GUARDIANA DE LA FE

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

Señor Jesucristo, que muriendo en la cruz nos diste a tu Santísima Madre. Te damos gracias por este don maravilloso y aceptamos a María, como Guardiana de la Fe, de la Iglesia, de nuestras familias y de nuestra Patria.

Como ella queremos cumplir en todo tu Santa Voluntad y ser verdaderos discípulos tuyos.

Sean para Ti, Señor Jesucristo, el honor y la gloria, tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

  1. Saludo a María para todos los días

Te saludamos María, Hija de Dios Padre.

Te bendecimos María, Madre de Dios Hijo.

Te glorificamos María, Esposa del Espíritu Santo.

Te alabamos María, Madre Guardiana de la Fe.

Te ensalzamos María, Madre Guardiana de la Iglesia.

Te engrandecemos María, Madre Guardiana nuestra.

Sean benditos los que te alaban y glorifican.

Amén.

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María Madre, “Guardiana de la Fe” y pidamos por la fe de la Iglesia y de nuestras familias. Que cada día crezcamos más en una fe comprometida con el Señor, con nuestros hermanos, con los más pobres.

  1. La palabra de Dios

“Ustedes queridos, edificándose sobre su santísima fe y orando en el Espíritu Santo, manténganse en la caridad de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. A unos, a los que vacilan, traten de convencerlos; a los otros, traten de salvarlos arrancándolos del fuego; y a otros, mostrándoles misericordia con cautela, odiando incluso la túnica manchada por su sangre.

Al que es capaz de guardarlos inmunes de caída y de presentaros sin tacha ante su gloria con alegría, al Dios único, nuestro Salvador; por medio de Jesucristo, nuestro Señor, gloria, majestad, fuerza y poder antes de todo tiempo, ahora y por todos los siglos”. Amén. (Judas vv.20-25).

Palabra de Dios.

  1. Comentario

Dios se nos presenta como guardián de nuestra fe, con la edificación mutua, el buen ejemplo, la práctica de la caridad, la oración en el Espíritu Santo, la perseverancia en el amor, la esperanza en la misericordia de Dios. El mismo amor de Dios debe inspirar nuestras actitudes con los que no creen o vacilan en la fe.

María participa en esta guardianía de Dios. Ella que estuvo desde el nacimiento de la Iglesia, como auxiliadora y protectora de nuestra fe.

Al aceptar a María como Madre Guardiana nos comprometemos a cuidar, conservar y hacer crecer más nuestra fe al interior de la Iglesia.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, I):

Oh Dios, que has elegido a la bienaventurada Virgen María, excelsa entre los humildes y los pobres, Madre del Salvador, concédenos que siguiendo sus ejemplos, podamos ofrecerte una fe sincera y poner en ti la total esperanza de nuestra salvación.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

 

SEGUNDO DÍA

MARÍA MADRE GUARDIANA DE LA IGLESIA

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María, Madre Guardiana de la Iglesia y pidamos por la unidad de la Iglesia y que todos formemos en ella un solo corazón y una sola alma.

  1. La palabra de Dios

“Mi auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. No deje el titubear tu pie. No duerme tu Guardián. No, no duerme ni dormita el guardián de Israel. El Señor es tu Guardián, tu sombra el Señor a tu derecha. Te guarda el Señor de todo mal, El guarda tu alma” (Salmo 121). Palabra de Dios

  1. Comentario

Dios se nos presenta como Guardián de su pueblo, de su Iglesia. Él es el Guardián por excelencia. El mismo se da este preciso título. Por eso en la Iglesia seguimos nuestro camino en medio de las persecuciones del mundo y la protección de nuestro Dios Guardián.

María participa de esta Guardianía de Dios, porque Dios Padre al encomendarle el cuidado de su Hijo, con mayor razón le encomienda, dice San Juan Eudes, el cuerpo místico que es la Iglesia.

Al aceptar a María como Madre, Guardiana de la Iglesia, nos comprometemos a tener un amoroso sentido de pertenencia a la Madre Iglesia y a trabajar por su unidad.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, XXV)

Oh Dios, Padre de misericordia, cuyo Hijo, clavado en la cruz, proclamó como Madre nuestra a Santa María Virgen, Madre suya, concédenos, por su meditación amorosa, que tu Iglesia, cada día más fecunda, se llene de gozo por la santidad de sus hijos, y atraiga a su seno a todas las familias de los pueblos.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

TERCER DÍA

“MARÍA, MADRE,GUARDIANA DE LA FAMILIA”

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María, Madre Guardiana de la Familia y pidamos para que nuestras familias, con la protección de la Madre de la Iglesia, sean iglesias domésticas donde se viva intensamente la fe.

  1. La palabra de Dios

“Yo, el Señor soy tu Guardián (Is 27,3). Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los albañiles; si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el centinela. En vano te levantas tan temprano y te acuestas tan tarde y con tanto sudor comes tu pan: él lo da a sus amigos mientras duermen. (Salmo 127). Palabra de Dios.

  1. Comentario

Dios se nos presenta como Guardián de nuestras familias, porque Él es el Padre por excelencia de toda familia, como nos dice San Pablo. Está feliz y segura toda familia que pone su confianza en el Padre de los Cielos.

María participa de esta guardianía de Dios Padre, ya que como Madre aparece en el Evangelio como aquella que cuida de dos Familias: la Familia de Nazaret y la Familia de la Iglesia, cuya cuna está en la Sagrada Pentecostés.

Al aceptar a María como Madre, Guardiana de la Iglesia, nos comprometemos a hacer de nuestras familias pequeñas iglesias domésticas, donde se escucha la Palabra del Señor, se comparte todo lo material y espiritual, se vive de la Eucaristía y de la oración y se anuncia el Evangelio de la salvación.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, XXIII):

Oh Dios, que de modo inefable has edificado un templo santo para tu Hijo en el seno virginal de Sana María, concédenos adorarte en el Espíritu Santo y en la verdad, siguiendo fielmente la gracia del bautismo, para merecer convertirnos nosotros también, en templos vivos de tu Gloria.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

CUARTO DÍA

 MARÍA, MADRE, GUARDIANA DE LOS PADRES

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María, Madre Guardiana de los Padres de familia y pidamos por los esposos, para que viviendo del amor del Señor, puedan ser testigos en el hogar de la paternidad y maternidad de Dios.

  1. La palabra de Dios

“Cuantas maravillas has hecho, Señor, Dios mío. Yo quisiera publicarlas, pregonarlas. Y, Tú, Señor, no contengas tus ternuras para mí. Que tu amor y tu verdad incesantes me guarden. (Sal 40,6,12). Palabra de Dios.

  1. Comentario

Dios no se presenta como guardián del hombre justo y bueno, del padre y de la madre que caminan en rectitud y cumplen en todo su santa voluntad. Dios nos guarda con su ternura y amor para que con esa misma ternura y amor cuidemos a los hijos.

María participa de esta guardianía de Dios, Ella que estuvo presente en las Bodas de Caná acompañando a los nuevos esposos, sigue al lado de todos aquellos que un día unieron sus vidas con el santo sacramento para que nunca les falte el vino nuevo del amor, de la paz, de la unidad, de la solidaridad.

Al aceptar a María como Madre, Guardiana de los Padres nos comprometemos a vivir como esposos cristianos haciéndonos portadores de la paternidad y de la maternidad de Dios.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, IX):

Señor, Padre Santo, que quisiste, por disposición admirable, que la bienaventurada Virgen María estuviese presente en las Bodas de Caná, concédenos atendiendo a las palabras de la Madre de Cristo, hacer aquello que tu Hijo nos ha mandado en el Evangelio.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

QUINTO DÍA

MARÍA, MADRE, GUARDIANA DE LOS JÓVENES

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María, Madre, Guardiana de los Jóvenes, y pidamos por nuestros jóvenes para que sean liberados de todo mal, reciban la bendición de Dios Padre y acepten a Jesucristo Salvador.

  1. La palabra de Dios

“Así deben de bendecir a los israelitas. Les dirán: El Señor te bendiga y te guarde. Ilumine el Señor su rostro sobre ti y te sea propicio; el Señor te muestre su rostro y te conceda la paz. Que invoquen así mi nombre sobre los israelitas y Yo los bendeciré” (Núm. 6. 23-27). Palabra de Dios.

  1. Comentario

Dios no se presenta como guardián de sus hijos a quienes bendice abundantemente con los dones más grandes que puede tener un joven, sentir la presencia del Padre Misericordioso y ser colmado de la paz, como plenitud de la vida.

María participa de esta guardianía de Dios porque es la Madre de los jóvenes. Ella que cuidó a Jesús, adolescente y joven, sabe muy bien cómo llegar al corazón de nuestra juventud.

Al aceptar a María como Madre, Guardiana de los Jóvenes, nos comprometemos a aceptar su ternura y amor de Madre que sana tantos vacíos de amor, que hay en la juventud.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN

(MISAL MARIANO, XXXV):

Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a cuantos te invocan, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

SEXTO DÍA

MARÍA, MADRE, GUARDIANA DE LOS NIÑOS

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María, Madre Guardiana de los Niños y pidamos por ellos y por nosotros para que les dejemos un mundo más bello y pacificado.

  1. La palabra de Dios

“Ah, el Señor salva mi alma. Tierno es el Señor y justo, misericordioso nuestro Dios. El Señor guarda a los pequeños, estaba yo postrado y me salvó. Mantengo mi alma en paz y silencio, como niño destetado en el regazo de su madre” (Sal 116,4-6 131,2). Palabra de Dios.

  1. Comentario

Dios se nos presenta como guardián de los pequeños, de los niños para quienes tiene una providencia especial como nos dice en el Evangelio.

María participa de esta guardianía de Dios Padre desde la experiencia maravillosa que tuvo de tener en sus brazos al Hijo adorable nacido de sus entrañas. Por eso ponemos en sus manos maternales a los niños que han de nacer y a los ya creciditos.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia.
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, VIII)

Señor Padre Santo, que por una disposición admirable, quisiste que tu hijo naciera de una Mujer y le estuviera sometido, concédenos conocer más profundamente el misterio de la Palabra hecha carne y llevar una vida escondida en la tierra hasta que, acompañados por la Virgen Madre, merezcamos, entrar gozosos en tu casa. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

SÉPTIMO DÍA

MARÍA, MADRE, GUARDIANA DE LOS POBRES

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María, Madre, Guardiana de los Pobres, y pidamos por los pobres y los más humildes, para que la misericordia del Señor llegue a todos y nunca les falte nuestra solidaridad.

  1. La palabra de Dios

“Dichoso el que cuida del débil y del pobre. En el día de desgracia le libera el Señor. El Señor le guarda, vida y dicha en la tierra le depara y no le abandona a la saña de sus enemigos. Le sostiene el Señor en el lecho del dolor. (Sal 41, 2-4). Palabra de Dios.

  1. Comentario

Dios se nos presenta como Guardián de los pobres y de los humildes a quienes el Señor exalta, como nos dice María en su cántico del Magníficat.

María participa en esta guardianía de Dios, Ella, más que nadie, ha experimentado la pobreza, el sufrimiento y las limitaciones. Al aceptar a María como Madre, Guardiana de los Pobres, nos comprometeremos a ser solidarios con los más humildes y necesitados de la tierra.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, XLIV)

Te pedimos Señor, que nosotros tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y por la intercesión de Santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

OCTAVO DÍA

MARÍA, MADRE, GUARDIANA DE LOS SACERDOTES

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María Madre, Guardiana de los Sacerdotes, y pidamos por ellos para que sean pastores según el Corazón de Jesucristo.

  1. La palabra de Dios

“Sobre los muros de Jerusalén he apostado guardianes; ni en todo el día ni en toda la noche estarán callados. El que dispersó a Israel les reunirá y les guardará cual un pastor a su rebaño. Tened cuidado de vosotros mismos y de toda la grey en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo, como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que Él se adquirió con la sangre de su propio Hijo”

(Is 62, 6; Jer 31.10; Hechos20, 28): Palabra del Dios

  1. Comentario

Dios se nos presenta como Guardián de su pueblo, como Pastor y su Hijo será el Pastor por excelencia, quien confiará a sus apóstoles y discípulos el pastoreo de la Iglesia.

María participa de esta guardianía de Dios Guardián, Pastor de su pueblo, en el sentido de que es la Madre de Nuestro Buen Pastor, a quien estuvo íntimamente unida. Su guardianía maternal se extiende a todos aquellos a quienes su hijo, el Buen Pastor confió el pastoreo de la Iglesia.

Al aceptar a María como Madre, Guardiana de los Sacerdotes, nos comprometemos a trabajar para que tengamos buenos pastores, a colaborar y apoyarlos en sus fatigas pastorales.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, XVIII)

Dios todopoderoso que derramaste el Espíritu Santo sobre los Apóstoles, reunidos en oración con María, concédenos, por intercesión de la Virgen, entregarnos fielmente a tu servicio y proclamar la gloria de tu nombre con el testimonio de la palabra y de la vida.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre

NOVENO DÍA

MARÍA, MADRE, GUARDIANA DE LOS EVANGELIZADORES

  1. Canto de alabanza al Señor y a la Madre
  2. Oración para todos los días.

(Ver el primer día)

  1. Saludo a María para todos los días

(Ver el primer día)

  1. El tema y la intención del día

Oremos a María, Madre, Guardiana de los Evangelizadores, y pidamos por todos los que trabajan en la obra de la evangelización, para que en medio de sus dificultades cuenten siempre con la fortaleza y la consolación del Señor.

  1. La palabra de Dios

“Los ojos del Señor sobre quienes le aman, poderosa protección, probado apoyo, abrigo contra el viento abrasador, abrigo contra el ardor del medio día, guardia contra tropiezos, auxilio contra caídas, que levanta el alma, alumbra los ojos, da salud, vida y bendición (Eclco 34, 16-17). Palabra del Dios

  1. Comentario

Dios se nos presenta como Guardián de sus misioneros, de sus evangelizadores, de aquellos que llevan su palabra, porque son muchos sus trabajos.

María participa de esta Guardianía de Dios como podemos suponer en su gran solicitud con los apóstoles y discípulos en los primeros días de la evangelización.

Al aceptar a María como Madre Guardiana de los Evangelizadores, nos comprometemos a ser evangelizadores en nuestras familias, en nuestro trabajo y apoyar al mismo tiempo a todos los obreros de la evangelización.

  1. Canto o rezo del Magníficat
  2. Oraciones o intenciones compartidas espontáneamente en familia
  3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria

ORACIÓN (MISAL MARIANO, III)

Oh Dios Salvador de los hombres, que por medio de la bienaventurada Virgen María, arca de la nueva alianza, llevaste la salvación y el gozo a la casa de Israel, concédenos ser dóciles a la inspiración del Espíritu Santo, para poder llevar a Cristo a los hermanos y proclamar tu grandeza con nuestras alabanzas y la santidad de vuestras costumbres.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

  1. Cantos a la Madre
© 2015 Guardiana de la Fé | Cuenca Ecuador
Inicio